Una temprana mañana que daba pie a una jornada de idas y venidas, de miramientos de futuro próximo, de esperanzas entre imaginarias bambalinas...
Nos hemos plantado en las puertas de una cuaresma ficticia que tendrá como fin o final una mal llamada semana mayor. Estos siete días comprimidos a un, gracias a Dios, efímero fin de semana se ven marcados y señalados por manchas imprevistas e inesperadas, algunas intrínsecas al hecho y otras que regalamos involuntariamente cada uno de cosecha propia.
Ya comenzó la verdadera cuenta atrás.
Que Dios reparta suerte!!!
3 anexos a este capítulo:
Bambalinas sin caireles, túnicas sin nazarenos y acólitos sin ciriales...
Post Scriptum Pero qué Cuaresma más bonita estamos viviendo en pleno mes de septiembre.
Nena, has cerrao el fotolog??????????
Un beso. Angie (sin ganas de bloguearse)
pasate por mi blog cuando puedas, hay algo para ti enel ultimo post. besos
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